Visitas:)

Hoy me he parado a pensar en todo lo que había creído hasta ahora, había creído en que seriamos amigas para siempre y que serias la dama de honor en mi boda, había creído en el dulce Papa Nöel, en el amable Ratoncito Pérez, había creído en los finales de los cuentos de las Princesas Disney, había creído que de mayor iba a ser como mis muñecas Barbie, había creído en Peter Pan, Campanilla y el Capitán Garfio, y por supuesto El País de Nunca Jamás, había creído en que los martes y 13 daban mala suerte, había creído en el secreto que te contaba Fulanito que le había contado Pepita que Menganita le había dicho que Juanito se había echo pis encima, había creído en los felices no cumpleaños, en el sombrerero loco, y en la liebre de marzo, había creído que llegaría a ser una famosa y saldría por la tele, había creído en que es posible hacer todos los inventos de Phineas y Ferb, incluido el edificio más alto del mundo que llegue a tocar la luna, había creído en los deseos que pedimos a las estrellas fugaces... Pero se me olvidó lo más importante, creer en mi.

Monday, January 14

fucking kids

Cuando era pequeña... Metía mis brazos por dentro de la camiseta y le decía a la gente que había perdido mis brazos. Podía reiniciar el videojuego siempre que quisiera cuando sabia que iba a perder. Me dormía con todos mis animales de peluche para que ninguno de ellos se sintiera ofendido o triste. Tenía ese boli con 4 colores, y intentaba pulsarlos todos a la vez. Mi decisión más difícil era que videojuego de la Nintendo jugar esa tarde. Esperaba detrás de la puerta para asustar a alguien, y finalmente me rendía y me iba porque se me hacia muy largo esperar a que viniera alguien o simplemente me hacia pis. Fingía dormirme en el sofá para que así me llevara mi padre a la cama y no tener que levantarme. Solía pensar que la luna seguía mi coche. Me entretenía mirando dos gotas de lluvia que se deslizaban por la ventanilla del coche como si fuera una carrera. El único uso que le daba al ordenador era el Paint o simplemente jugaba al mítico juego de guerra Comand and Conquer. La única obligación que tenia era cuidar de mi Tamagotchi. Los únicos amigos  falsos que tenía eran los invisibles. Solía cantar en la bañera... (ahora es ahí donde tomo decisiones importantes en mi vida). Si me comía la semilla de la sandía o de la mandarina me asustaba pensando que un árbol crecería dentro de mi barriga. Tenía las rodillas siempre con cicatrices y heridas de todas las veces que me tiraba al suelo haciendo la loca, era mejor que tener roto el corazón  ¿ Recordáis cuando eramos niños y no podíamos esperar a hacernos mayores?... ¿En que demonios estábamos pensando?

4 comments:

  1. Me ha hecho recordar, no había preocupaciones era más fácil todo.

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  2. Pff... quién pudiera volver a aquellos tiempos y llegar a casa hasta los ojos de barro y con el babi del colegio a modo de capa de Superman... ¡Qué recuerdos! Por cierto, echo de menos a mi Tamagochi... =S Pero en fin, supongo que crecer también tendrá sus cosas buenas, no? ;)
    Un abrazo :3

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  3. De pequeños queríamos ser mayores porque pensabamos que todo sería perfecto , que el mundo de los adultos era muy guay porque podían maquillarse, ponerse tacones y faldas cortas para presumir y estar preciosas , pero ahora te das cuenta de que lo único que haces es esconderte detrás de todo eso para sentirte mejor contigo misma , y que a veces te gustaría volver a tu mundo irreal de la infancia donde tu mayor problema era que la merienda no fuera un bocadillo de nocilla ! Besazos !

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  4. Es tan cierto todo lo que dices :)

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Muchisimas gracias por visitar mi blog, leerme, y dejarme comentarios, verdaderamente eso es lo que me anima a seguir escribiendo.
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un besazo y muchisimas gracias de corazón.
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